miércoles, 4 de marzo de 2009

CREDO DEL SAMARITANO

Creo en el Evangelio del Buen Samaritano
enseñado por Jesús.
Creo que las personas discapacitadas
requieren del trato amoroso
de cristianos dispuestos a servirlos
y llevarles voluntariamente la Palabra de Dios.
Que ellas merecen una rehabilitación integral
que considere su cuerpo, su mente y su espíritu.

Creo en el mensaje de amor y salvación
expresado en toda la Biblia.
Que la fe no es un don pasivo,
sino que obra en misericordia.
Y que es mi deber como samaritano
practicar el servicio hacia todo aquél que sufre.

Creo en la unidad de los cristianos en torno a Jesucristo,
Camino, Verdad y Vida,
y que el trabajo conjunto en el servicio al prójimo
fortalecerá la unidad de Su Cuerpo.

Creo que es la voluntad de Dios
que en cada iglesia y barrio del mundo
sea plantado un mesón de samaritanos.
Y que el Señor Jesús a su regreso llamará
a quienes cumplieron Su mandamiento de amor:

"Venid, benditos de mi Padre,
heredad el reino preparado para vosotros
desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre, y me disteis de comer;
tuve sed, y me disteis de beber;
fui forastero y me recogisteis;
estuve desnudo , y me cubristeis;
enfermo, y me visitasteis;
en la cárcel, y vinisteis a mi."

Amén.

jueves, 25 de diciembre de 2008

AGENDA PARA EL CRECIMIENTO DEL SAMARITANO.

Pastor Iván Tapia


1. El samaritano debe recibir una formación espiritual que lo capacite para relacionarse con Dios y el prójimo.
2. El samaritano podrá desarrollarse como tal si aplica en su vida el formato ”¿Cómo puedo ser un buen Samaritano?”
3. El samaritano debe disponer de ciertos recursos que lo capaciten para llegar a ser un “buen samaritano”, los cuales son: 1) samaritanado, 2) capacitación técnica, 3) discipulado, 4) desarrollo personal y 5) apostolado.
4. El samaritano debe desarrollar las cualidades básicas de un samaritano, en un sistema que lo ponga en contacto directo con las personas con discapacidad.
5. El samaritano debe ser capacitado técnicamente en el manejo del Sistema Braille, el Lenguaje de Señas y Conocimientos Generales de Discapacidad.
6. El samaritano necesita ser formado en lo personal, superando todo tipo de barreras que le impiden volcarse hacia su prójimo.
7. Será bueno que todo samaritano pueda tener acceso a un Discipulado individual y a experiencias de Desarrollo Personal.
8. Todo samaritano, en su momento, deberá ser capacitado para el liderazgo y para la plantación de Mesones en la Iglesia y la sociedad.
9. La primera etapa de un samaritano es la de adquisición de los recursos básicos para el samaritanado, es la etapa del samaritano Aprendiz.
10. La segunda etapa de un samaritano es la de desarrollo de un servicio específico como Fiel.
11. La tercera etapa de un samaritano es la de capacitación para el liderazgo como Responsable de Mesón.
12. La cuarta etapa de un samaritano es la de ejercicio del liderazgo como Obrero.
13. La quinta etapa de un samaritano es la del desarrollo de un ministerio específico en la obra de Dios como Ministro.
14. El samaritano Aprendiz debe disponer en el Mesón de enseñanza adecuada, tanto espiritual como técnica, para desarrollarse como samaritano.
15. El samaritano Fiel es aquél que desarrolla un servicio específico en alguna institución de personas con discapacidad.
16. Aprendices y fieles pueden acceder a cursos de iniciación al liderazgo que los motiven a plantar mesones.
17. El samaritano Responsable de Mesón recibe capacitación para el liderazgo en la Tienda de Responsables.
18. El samaritano Obrero es apoyado y formado por los Ministros de la Comunidad.
19. El samaritano Ministro encuentra apoyo y edificación espiritual en el Equipo Ministerial.
20. El camino del samaritano es la secuencia de cuatro etapas que vive el samaritano en su vida de servicio: Samaritanado, Voluntariado, Apostolado y Pastorado.
21. Samaritanado es la primera etapa del camino del samaritano y consiste en la adquisición en el Mesón, por parte del samaritano Aprendiz de enseñanza adecuada, tanto espiritual como técnica, para desarrollarse como samaritano.
22. Voluntariado es la segunda etapa del camino del samaritano y consiste en la adquisición en el Mesón y el Servicio de Capacitación de Samaritanos por parte del samaritano Fiel de la capacitación técnica para desarrollar un servicio específico en alguna institución de personas con discapacidad.
23. Apostolado es la tercera etapa del camino del samaritano y consiste en la adquisición en la Tienda de Responsables y en el Servicio de Capacitación de Samaritanos por parte del samaritano Responsable de Mesón la capacitación para el liderazgo.
24. Pastorado es la cuarta etapa del camino del samaritano y consiste en la adquisición por parte de Obreros y Ministros del apoyo espiritual y la visión para seguir edificando la obra de servicio.

martes, 16 de diciembre de 2008

¿CÓMO PLANTO UN MESÓN?

Pastor Iván Tapia
Un Mesón es un grupo de cristianos cuya misión es el servicio y la evangelización de las personas con discapacidad. Está integrado por personas con y sin discapacidad; esto es importante a considerar ya que la inclusión es uno de los principios del mesón. ¿Cómo podríamos enseñar a la Iglesia y la sociedad que deben integrar a las personas con discapacidad en la vida eclesial y social, si no comenzamos nosotros viviendo y demostrando ese principio?

El mesón está constituido por samaritanos, es decir voluntarios cristianos. Es conveniente que este grupo no sea un número mayor a 15 hermanos. Esto permite el desarrollo de confianza y amistad, lo cual fomenta el espíritu de cuerpo en la misión.

El Mesón de Samaritanos se reunirá en forma periódica con distintos propósitos: capacitarse en el área espiritual, recibir capacitación técnica, planificar y evaluar acciones de servicio, orar y hacer vida devocional en grupo.

Lo dirige un samaritano Responsable de mesón y presenta en sí mismo todas las cualidades propias de un samaritano, las cuales dicen relación con el espíritu de servicio: altruismo, bondad, compasión, disposición, esmero, fidelidad y generosidad.

Un Mesón puede funcionar en una iglesia, una casa, una oficina u otro lugar de trabajo. Supongamos que usted siente el llamado a plantar un Mesón en su iglesia. ¿Qué pasos dará para hacerlo en forma efectiva y eficaz? Es lo que expondremos a continuación.

1) Analice qué está haciendo su iglesia por sus hermanos con discapacidad. Si no asisten personas con impedimentos pregúntese por qué no asisten. Tal vez si hiciera una encuesta en las familias de la iglesia, descubriría que nadie considera que ellos puedan integrarse en la vida eclesial.

2) Haga una lista de miembros con discapacidad, vecinos del barrio y familiares con el problema, y comience a orar por ellos. Pídale al Señor un plan para servirlos. Haga un compromiso con Jesucristo al respecto.

3) Coméntele a su pastor o sacerdote esta inquietud espiritual. Pídale la oportunidad para dirigirse a la asamblea e invitar a otros hermanos a trabajar en la misión de servir y evangelizar a las personas con discapacidad. Ahora bien, si usted es el ministro, inste a la iglesia en este servicio. Hay muchos textos bíblicos que le pueden ayudar, como la Parábola del Buen Samaritano (San Lucas 10:30-37), la experiencia de David con Mefiboset (2 Samuel 4:4; 9:3-13), las indicaciones de Levítico y Deuteronomio acerca de la misericordia con el ciego, el sordo, el cojo, etc. (Levítico 19:14; Deuteronomio 27:18)

4) Comience a sensibilizar a su iglesia sobre la problemática de las personas con discapacidad y el papel que los cristianos debemos cumplir en ello. Transmítale la visión del Samaritanado, a saber: 1) Cristo ama a las personas discapacitadas y dio su vida por ellas, porque "lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte" (1 Corintios 1:27); 2) Él quiere que sigamos el ejemplo del buen samaritano, que "fue movido a misericordia" (San Lucas 10:33); y 3) Dios pide un Mesón en cada Iglesia del mundo; que no les suceda a los que sufren en el mundo como le ocurrió a Jesús y su familia "no había lugar para ellos en el mesón" (San Lucas 2:7).

5) Haga un llamado para hacer el curso Samaritanado. Reúnase una vez a la semana con los samaritanos inscritos, para estudiar, reflexionar y discutir cada lección. Al término del curso realice la Ceremonia de Promesa de Samaritanos, la cual puede presidir el ministro de su iglesia. Solicite las lecciones de Samaritanado y la liturgia de la Promesa, al Ministerio El Buen Samaritano creasion@vtr.net

6) Ponga un nombre a su Mesón, alusivo a algún evento o lugar bíblico. Lleve un registro de asistencia y actividades. Observe las condiciones de cada samaritano y piense en las asignaciones o tareas especiales que ellos puedan desarrollar. Con el tiempo será necesario que el Mesón escoja un diácono para la administración de las ofrendas. Escoja además un ayudante o secretario que colabore en los aspectos administrativos del Mesón.

7) Establezca contacto con alguna institución o profesional de la ceguera de su ciudad, para solicitarle un curso de capacitación técnica en la lectura y escritura del Sistema Braille. Contactar con personas ciegas e instituciones de y para ciegos es imprescindible si queremos llegar a estas personas con el mensaje del Evangelio. No se apresure a evangelizar, sino que entre antes en una relación de servicio y amistad. En este caso, el contacto institucional tiene el propósito de adquirir capacitación técnica. Realizar un Curso de Sistema Braille permitirá contar con textos, himnos y otras lecturas en Braille, para que las personas ciegas se integren a la iglesia. El Ministerio El Buen Samaritano puede contactar a usted con ministerios que le enviarán Biblias y material cristiano en Braille y en cassettes, sin costo.

8) Haga otro tanto en relación a la sordera. Establezca contacto con educadores de sordos o instructores en Lenguaje de Señas, para que enseñen al Mesón esa técnica. Promueva el uso del Lenguaje de Señas en el culto, en tiempos de alabanza y en la homilía, con permiso del ministro.

9) También es necesario realizar cursos sobre aspectos generales sobre la ceguera, sordera y otras discapacidades, dictados por profesionales de la Educación Especial o Diferencial y de la Salud. Estos cursos pueden beneficiar a toda la iglesia.

10) El Mesón puede iniciar un Servicio de Biblioteca abierto a todos los miembros de la Iglesia, con grabaciones de sermones, enseñanzas, tratados, himnarios y literatura en general, en casettes, CD, Sistema Braille y tinta.

11) Incorporar a hermanos con discapacidad en el Mesón a objeto de que puedan exponer sus reales necesidades y sentirse integrados.

12) Participe en la Tienda de Responsables (grupo de responsables guiados por un líder) de su ciudad, para una mayor capacitación, evaluación del desarrollo de los samaritanos, administración del mesón y planificación de actividades conjuntas.

Esperamos que estas sugerencias le sean útiles y prácticas en la tarea de plantar un Mesón en su iglesia. Usted puede completar esta información con la lectura de los documentos “Modelo de Estatutos Para un Mesón de Samaritanos” y “La Visión del Samaritanado”. Disponga usted del apoyo técnico y espiritual del Ministerio El Buen Samaritano y súmese a la red de samaritanos que están trabajando con un mismo propósito en todo el mundo. Es muy conveniente intercambiar experiencias y superar las dificultades que una labor tan compleja nos demanda.

Misión Chile: Avenida Francia 739 – Valparaíso – Chile - Teléfono: 2493901
http://www.samaritano.sigueme.net/
e-mail: Pastor Iván Tapia creasion@vtr.net

Misión México: Circuito Juan García Valencia 15 (al lado del 117) Colonia Infonavit Atasta – Villahermosa – Tabasco – México – Código Postal 86100 –Teléfono 01 93 – 54 35 02

Misión Venezuela: Calle Cajigal No. 4-84 – Célula de oración Mamré - Sector Los Algarrobos – Anaco, Estado Anzoátegui, Teléfono: 58 282 425.48.46 – 511.31.95 – e mail: Italo Violo mbs.venezuela@gmail.com

sábado, 13 de diciembre de 2008

LOS PLANOS DE LA OBRA.


Pastor Iván Tapia
Noé construyó un arca para salvar a su familia y las especies animales de la tierra. Hizo esta obra de acuerdo a las órdenes de Jehová: “Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. / Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. / Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.” (Génesis 6:14-16) Noé, pregonero de justicia, hizo exactamente como el Señor le ordenó.

Moisés armó el tabernáculo, la Tienda del Encuentro y todos sus objetos sagrados, conforme al diseño de lo que Dios le mostró: “Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos. / Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo, y el diseño de todos sus utensilios, así lo haréis.” (Éxodo 25:8,9) Moisés, jefe y libertador de su pueblo, vio los planos de la Casa de Dios.

Nehemías edificó los muros y las puertas destruidas de la Ciudad Santa, como experto líder y restaurador. El copero del rey Artajerjes nos cuenta en su libro “Les dije, pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalén está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego; venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio. / Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien.” (Nehemías 2:17,18)

Al apóstol Pablo, perito arquitecto, le fueron mostrados los planos de la Iglesia de Jesucristo: “Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. / Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. / Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.” (1 Corintios 3:9-11). El fabricante de tiendas de campaña, nos revela en numerosos pasajes del Nuevo Testamento cual es el diseño Divino para la Casa de Dios.

No se puede construir la obra del Señor sin haber visto y estudiado sus planos, como el albañil o constructor no puede construir el edificio sin tener la maqueta entregada por el arquitecto. Asimismo, para poder levantar la obra del Ministerio El Buen Samaritano, necesitamos conocer el proyecto de Dios. ¡Qué el Espíritu Santo nos inspire y capacite para poner por obra cada uno de los aspectos de este hermoso Ministerio! Al Dios Todopoderoso y Omnisciente sea toda gloria. Amén.